El Arsenal volvió al Emirates Stadium para disputar el partido de Año Nuevo ante el Fulham de Claudio Ranieri.

El equipo de Unai Emery salió a este festivo derbi londinense enchufado desde el inicio, con el objetivo de resarcirse de la pasada derrota que sufrió ante el Liverpool. Granit Xhaka y Matteo Guendouzi dominaron el centro del campo y los movimientos de Alex Iwobi, Alex Lacazette y Pierre-Emerick Aubameyang abrieron muchos espacios. Aun así, el Fulham tuvo las dos primeras oportunidades del partido en las botas de Sessengnon, aunque el joven se encontró con Bern Leno y el poste. El Arsenal aguantó la tormenta y Xhaka marcó el primero a los 25 minutos de partido para los Gunners. El gol calmó los nervios y el Arsenal se adueñó del choque, aunque no pudieron aumentar su ventaja antes del descanso.

En la segunda mitad, el equipo de Unai Emery pisó el acelerador y buscó el segundo tanto con insistencia. No tardó mucho en llegar. Lacazette aprovechó una buena jugada entre Iwobi, Aubameyang y Sead Kolasinac y no perdonó ante la salida de Sergio Rico. Kamara, que partió desde el banquillo, volvió a meter al Fulham en el partido con su gol, pero el Arsenal recuperó su ventaja en tan solo nueve minutos con dos tantos de Aaron Ramsey y Aubameyang. El delantero internacional de Gabón anotó un gran gol que redondeó la victoria por 4-1 de un Arsenal, que comienza el 2019 como quería.

El equipo ya está centrado en la eliminatoria de la FA CUP que tendrá lugar este fin de semana ante el Blackpool.