El Arsenal se enfrentó al Manchester United en el Emirates Stadium el domingo en un partido que ambos conjuntos sabían que sería importante en la carrera por las cuatro primeras posiciones.

El equipo de Unai Emery tuvo un comienzo rápido, empujado por la afición local que estuvo a pleno pulmón desde el principio. Pierre-Emerick Aubameyang y Alexandre Lacazette mostraron su buena movilidad, ofreciendo muchas opciones a los mediocentros tan pronto como ganaban la posesión a un Manchester United que también empezó bien. Romelu Lukaku estuvo cerca cuando golpeó el larguero con un cabezazo, pero fue el equipo local quien asestó el primer golpe con un chut desde 20 metros con efecto de Granit Xhaka que descolocó a David de Gea y se metió en el fondo de las mallas. El partido se estaba jugando a un ritmo alto y ambos conjuntos amenazadores en ataque. Fred golpeó el poste por parte del United, y Lukaku se topó con una muy buena parada de Bernd Leno. El Arsenal estaba usando bien los carriles exteriores, con Sead Kolasinac y Ainsley Maitland-Niles trabajando duro con y sin balón. Los Gunners se fueron un gol arriba al descanso, sabiendo muy que quedaba mucho trabajo por hacer.

La segunda parte comenzó con un ritmo alto, pero el Arsenal se puso manos a la obra. Leno mostró rápidos reflejos con una extraordinaria parada a corta distancia para evitar que Lukaku marcase el gol del empate. El Arsenal tuvo que trabajar duro como en bloque en defensa, pero siempre con peligro a la contra. Lacazette fue derribado en el minuto 68 y se concedió penalti. Aubameyang mostró confianza en sí mismo tras haber fallado un penalti la semana pasada; lo asumió con confianza y la puso con aplomo. Su veinteavo gol de la temporada, y la afición del Arsenal rugió en la celebración. El equipo de Unai Emery cerró el partido y consiguió la victoria por 2-0.

El Arsenal se centra ya en la vuelta de Europa League el jueves en el Emirates Stadium.