Los Gunners afrontaron un nuevo desafío en la Premier League con el encuentro entre semana contra el Manchester United, celebrado en Old Trafford. El equipo de Unai Emery saltó al terreno de juego con un plus de motivación extra tras su victoria en el derbi del norte de Londres y sabiendo que tendrían que esforzarse al máximo para conseguir la tercera victoria consecutiva en liga.

La acción se hizo esperar, aunque el primer gol del Arsenal llegó a los 25 minutos con un cabezazo de Shkodran Mustafi a la salida de un córner. El central logró conectar un buen remate en el interior del área. De Gea trató de atrapar la pelota, pero no pudo sostenerla y el árbitro acabó confirmando que la pelota había cruzado la línea, pese al intento de despeje de Ander Herrera. No obstante, la ventaja duró poco. Una gran parada de Bernd Leno impidió que un tiro libre entrara, pero Herrera cazó el rebote y Martial firmó el empate. Durante el resto del primer tiempo, los dos equipos jugaron de tú a tú. La peor noticia llegó con la lesión de rodilla de Rob Holding.

La segunda mitad siguió el mismo guion, con el equipo de Unai Emery exhibiendo una gran superioridad física. En el minuto 68, la buena presión del Arsenal permitió a Lacazette recuperar el balón, que encaró en un dos para uno ante la defensa rival, y acabó mandando el esférico a la red un remate de semifallo. Sin embargo, el equipo local reaccionó y volvió a poner el empate, mediante Lingard. Pese a ello, el Arsenal dominó el resto del partido. Pierre-Emerick Aubameyang tuvo en dos ocasiones el gol de la victoria, y Henrikh Mkhitaryan anotó con una fantástica volea, pero estaba en fuera de juego.

El choque terminó con empate a dos y el Arsenal sumó un punto en Old Trafford, extendiendo su condición de invictos en 20 partidos sin perder. Ahora, el equipo ya está centrado en el partido de este sábado contra el Huddersfield Town en la Premier League.