El Emirates Stadium asistió a una exhibición de corazón y poder ofensivo del Arsenal, que pudo remontar por dos veces la ventaja de los Villanos. Tras la victoria en Alemania, el Arsenal volvió a casa dispuesto a enmendar los dos puntos que se quedaron en Watford. Pese a las ocasiones iniciales locales, el Aston Villa se mostraba siempre peligroso al contraataque y así se hizo con la delantera en el marcador, tras una rápida jugada.

Tras el gol visitante las malas. Litigiad se acumulaban y en una acción muy dudosa, el árbitro mostraba la Segunda tarjeta amarilla a Maitland Niles. En inferioridad numérica y abajo en el marcador, el Rasenal se retiraba al descanso.

La segunda parte fue diferente, asumiendo muchos riesgos el equipo de Emery, de la mano de Pepe y Aubameyang empezó a asedies la portería visitante, hasta que en una gran jugada de Mateo Guendouzi llegó el penalty.
Con generosidad Auba cedió el lanzamiento al francés Pepe, que marcó su merecido gol.

Con 1-1 volvieron los problemas, ya que el Aston Villa aprovechó su única ocasión en la segunda parte para adelantarse. Tocaba trabajar y ella afición gunner levantó al equipo con sus ánimos. Esa atmósfera mágica y la entrada de Willock y Torreira dieron alas al equipo local, que pudo empatar gracias a un golazo del defensa Calum Chambers y a una falta directa marcada por Pierre Emerick Aubameyang.

La grada disfrutó de una gran victoria que escribieron juntos el equipo y la afición, unidos ante las adversidades. al finalizar el partido, Unai Emery recalcó el apoyo del público como factor clave en la victoria, que deja al Arsenal con 11 puntos en la parte alta de la clasificación.